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http://elcajondesastre.blogcindario.com/2006/10/00829-ilusiones-opticas-ceguera-inducida-por-el-movimiento.html

http://www.aulamatematica.com/Efectos_opticos/movimiento/mov1.htm

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Forats negres
(Pere Calders)


L’amic era d’aquells que s’animen en les converses de sobretaula, a l’hora del cafè. Va posar-me suaument la mà damunt el braç i em digué:
—No ens enganyem, tu. Nosaltres som l’esdevenidor del passat i, alhora, el passat del futur...
I, engolant la veu, va afegir:
—Per molt estrany que sembli, l’home no ha tingut mai present.



Espais blancs
(Pere Calders)


A mi només em falta que em burxin perquè em senti inclinat a jugar a la contra. Vaig apartar la mà del meu amic —també amb suavitat—, tot dient-li:
—Doncs jo no ho veig pas així. Crec que l’home només té present. Des del temps més remot fins al futur insondable, tan sols ha pogut comptar amb cada instant de cada dia. La resta són records o somnis.
—I què? —em preguntà ell.
Es produí un silenci d’aquells que, per contradictori que sembli, donen cos a les paraules. Al final, vaig proposar-li que no ho toquéssim, que ho deixéssim tal com estava.
—Deixem-ho així —convingué l’amic, matant brutalment una prometedora controvèrsia.
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NO ME GUSTA NADA, PERO ME HACE PENSAR




EL PERRO ATERRADO Y LA PERCEPCIÓN ERRÓNEA
[Cuento. Texto completo]
Anónimo hindú


Se trataba de un perro callejero.
Le gustaba curiosear todos los rincones e ir de aquí para allá.
Siempre había sido un vagabundo y disfrutaba mucho con su forma de vida.
Pero en una ocasión penetró en un palacio cuyas paredes estaban recubiertas de espejos.
El perro entró corriendo en una de sus acristaladas estancias y al instante vio que innumerables perros corrían hacia él en dirección opuesta a la suya.
Aterrado, se volvió hacia la derecha para tratar de huir, pero entonces comprobó que también había gran número de perros en esa dirección.
Se volvió hacia la izquierda y comenzó a ladrar despavorido.
Decenas de perros, por la izquierda, le ladraban amenazantes.
Sintió que estaba rodeado de furiosos perros y que no tenía escapatoria.
Miró en todas las direcciones y en todas contempló perros enemigos que no dejaban de ladrarle.
En ese momento el terror paralizó su corazón y murió víctima de la angustia.