Desde siempre he escuchado el tópico sobre los niños: "Ahora están para comérselos luego te preguntarás por qué no te los comiste".

Desde pequeña he tenido niños a mi alrededor. Yo empecé a conocerme siendo niña, una de mis hermanas era casi tan niña como yo, estaban mis familiares niñ@s, l@s niñ@s de la calle, las niñas del cole... luego vinieron mis sobrin@s y, con el tiempo, mi niña...
Los niños (=niñ@s) son, en esencia, amorosos, capaces de deshacerte con sus mimos, sus comentarios, su curiosidad; pero los niños son también individualistas, egoístas, egocéntricos, envidiosos, puro nervio, torbellinos, inquisidores... los hay hasta antipáticos, guerrilleros, chulos... Los niños son muchas cosas, con buenos y malos matices, y hay que disfrutar y batallar con ellos todos los días, en todo momento...
Pero los niños son también los hombres y mujeres de mañana y los hombres y mujeres (podría decir hombr@s o mujer@s?) de hoy son (somos) los niños de ayer...
Cuando el niño se pierde, cuando el niño alcanza una edad en que ya no se le puede llamar niño encontramos al adolescente, al joven, al adulto y quizá perdamos un montón de valores innatos en los pequeñajos pero tampoco todos. Día a día encuentro niños calzados en zapatos del 46 o con una 85 de copa, con barbas rizadas o cabello con mechas cargados de esa curiosidad, ingenuidad, genialidad, egoismo, avaricia... en esencia lo mismo pero vistiendo otra talla.
Me gustan los niños aunque no siempre conecte con todos, me gustan los adultos y me pasa lo mismo que con los niños.

Desde pequeña he tenido niños a mi alrededor. Yo empecé a conocerme siendo niña, una de mis hermanas era casi tan niña como yo, estaban mis familiares niñ@s, l@s niñ@s de la calle, las niñas del cole... luego vinieron mis sobrin@s y, con el tiempo, mi niña...
Los niños (=niñ@s) son, en esencia, amorosos, capaces de deshacerte con sus mimos, sus comentarios, su curiosidad; pero los niños son también individualistas, egoístas, egocéntricos, envidiosos, puro nervio, torbellinos, inquisidores... los hay hasta antipáticos, guerrilleros, chulos... Los niños son muchas cosas, con buenos y malos matices, y hay que disfrutar y batallar con ellos todos los días, en todo momento...
Pero los niños son también los hombres y mujeres de mañana y los hombres y mujeres (podría decir hombr@s o mujer@s?) de hoy son (somos) los niños de ayer...
Cuando el niño se pierde, cuando el niño alcanza una edad en que ya no se le puede llamar niño encontramos al adolescente, al joven, al adulto y quizá perdamos un montón de valores innatos en los pequeñajos pero tampoco todos. Día a día encuentro niños calzados en zapatos del 46 o con una 85 de copa, con barbas rizadas o cabello con mechas cargados de esa curiosidad, ingenuidad, genialidad, egoismo, avaricia... en esencia lo mismo pero vistiendo otra talla.
Me gustan los niños aunque no siempre conecte con todos, me gustan los adultos y me pasa lo mismo que con los niños.
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